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Errores que debes prever en una reforma integral y cómo evitarlos

Cuando afrontas una reforma integral, cada decisión condiciona el confort futuro de tu vivienda y también los costes que tendrás que asumir a medio y largo plazo. En Firme Constructora solemos decir que una reforma bien ejecutada no solo mejora la estética del hogar, sino que resuelve problemas que muchas veces se arrastran durante años sin que el cliente sea plenamente consciente de ellos. Por eso, identificar errores comunes y anticipar soluciones profesionales es clave para lograr un resultado verdaderamente eficiente.

En este artículo analizamos, uno por uno, los fallos más habituales en una reforma integral, explicamos por qué se producen, cómo se solucionan, qué normativa aplica, qué materiales y marcas funcionan mejor y qué beneficios se obtienen cuando todo se hace correctamente.

El error más repetido en una reforma integral: una mala insonorización de las estancias

La falta de aislamiento acústico efectivo es uno de los problemas que más quejas genera tras una reforma. A primera vista parece sencillo, pero la insonorización es una disciplina técnica muy estricta que debe cumplir parámetros de la normativa española vigente, el Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HR Protección Frente al Ruido (CTE DB-HR). El error más habitual nace de la idea equivocada de que basta con colocar un aislante directamente sobre la pared y después cerrarla con placas de yeso laminado. El resultado suele ser el mismo: puentes acústicos que permiten el paso del ruido de la vivienda contigua, del dormitorio de al lado o incluso del tráfico exterior.

Cuando se instala el aislante tocando directamente los paramentos existentes y se atornillan perfiles metálicos sin desacoplarlos, el sonido viaja sin obstáculos a través de los puntos rígidos. Hace poco, durante una obra de rehabilitación en un piso antiguo, el cliente nos explicó que podía escuchar la serie que veían sus vecinos como si la televisión estuviera dentro de su salón. Habían hecho una reforma reciente con otra empresa, pero al no instalar amortiguadores ni bandas acústicas, el ruido seguía filtrándose. El coste de rehacer esa parte duplicó lo que habría costado hacerlo bien desde el principio.

La solución profesional consiste en desacoplar todo el sistema mediante perfilería metálica independiente apoyada sobre bandas acústicas y amortiguadores, instalar lana mineral de alta densidad (40 a 70 kg/m³ según requerimientos) y finalizar con doble capa de placas acústicas tipo Placo Phonique o Knauf Diamant Silentboard. Esta configuración cumple con el CTE DB-HR y mejora notablemente el índice global de aislamiento acústico.

Al instalar un sistema desacoplado y multicapa, se eliminan los puentes acústicos, se mejora la privacidad entre estancias, se mitiga el ruido exterior y se incrementa el confort general de la vivienda. Y lo más importante, se evita el coste económico que supone tener que abrir paredes ya reformadas para corregir un fallo que se pudo prever desde el inicio.

Prever la motorización futura de las persianas: un pequeño gesto que evita grandes obras posteriores

Otro error habitual aparece cuando se hace una reforma integral y se modifica la instalación eléctrica sin prever la posible electrificación futura de las persianas. Muchos clientes nos dicen que mantienen sus persianas de correa por una cuestión económica o porque, en ese momento, no lo consideran necesario. Sin embargo, unos años después deciden motorizarlas y descubren que no existe alimentación eléctrica cercana, lo que obliga a realizar rozas, levantar pintura o desmontar parte del falso techo recién ejecutado.

Este problema se genera por no contemplar la vivienda como un sistema evolutivo, algo esencial en toda reforma completa. El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) aconseja que la planificación eléctrica contemple usos futuros para evitar intervenciones que comprometan la instalación.

La solución es tan sencilla como dejar una previsión eléctrica desde la caja de registro más cercana hasta el cajón de la persiana, incluso aunque el motor no se vaya a instalar de inmediato. Utilizar cableado según UNE-EN 50525 y tubos de protección rígidos o semirrígidos de calidad como los de la marca Peimar o Prysmian permitirá que, cuando llegue el momento, baste con instalar el motor y conectar. Es un gesto que apenas incrementa el coste de la reforma pero evita obras adicionales y hace la vivienda más versátil y moderna.

En una obra reciente, un cliente decidió motorizar todas sus persianas tres años después de reformar el piso. La diferencia entre las ventanas con previsión eléctrica y las que no la tenían fue abismal: en las primeras el trabajo se resolvió en treinta minutos, mientras que en la que no se había previsto hubo que abrir parte del tabique, generar polvo, pintar de nuevo. El coste se multiplicó por cuatro. Un ejemplo perfecto de por qué la previsión es clave en cualquier intervención integral.

La campana extractora y su instalación: evitar olores y mejorar la calidad del aire

La ventilación y la evacuación de humos en la cocina también generan errores frecuentes. Muchas personas creen que instalar una campana potente es suficiente, pero la realidad es que, si el conducto de extracción no está bien dimensionado, si se utiliza tubo flexible en lugar del helicoidal adecuado o si los filtros no se limpian periódicamente, los olores terminarán viajando por toda la casa.

El problema más habitual aparece cuando se instala un tubo de diámetro insuficiente. Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y la normativa UNE-EN 13180, para una campana doméstica estándar debe utilizarse un conducto de al menos 150 mm que garantice un caudal adecuado sin generar pérdidas de carga excesivas. Además, muchas reformas recurren a tubos flexibles por comodidad, pero estos provocan turbulencias, ruido y reducciones de caudal que comprometen la eficiencia del sistema.

La solución pasa por utilizar tubería helicoidal galvanizada de diámetro 150 mm con juntas estancas, instalar una campana de marcas fiables como Bosch, Teka, Siemens entre otros y mantener limpios los filtros de grasa y carbón activo según indicaciones del fabricante. En una reforma de cocina realizada hace unos meses, la propietaria nos contaba que antes “cada vez que hacía pescado, el olor llegaba hasta el dormitorio”. Después de sustituir el tubo flexible por uno helicoidal y revisar la salida a fachada, no solo desaparecieron los olores, sino que el ruido de la campana disminuyó notablemente.

Este tipo de intervención mejora la calidad del aire interior, evita retornos de olores, reduce la humedad residual en la cocina y ayuda a que el electrodoméstico consuma menos energía gracias a un sistema de evacuación bien dimensionado.

Cómo evitar problemas futuros con el plato de ducha: pendientes, impermeabilización y calidad de los materiales

El plato de ducha es otro de los elementos que puede generar problemas serios si no se instala correctamente. Uno de los errores comunes consiste en no respetar las pendientes mínimas, no utilizar un canal de ducha de calidad o no realizar una impermeabilización continua y certificada. El resultado suele ser siempre el mismo: filtraciones al vecino, humedades, malos olores y deterioro prematuro del pavimento.

La normativa, especialmente el CTE DB-HS Salubridad, exige una correcta evacuación del agua y una impermeabilización eficiente de todas las superficies en contacto con humedad. La pendiente interior del plato o superficie continua debe situarse entre el 2 % y el 4 %, lo que garantiza que el agua fluya correctamente sin encharcamientos. Cuando esta pendiente se ejecuta mal, aparecen charcos en la ducha que degradan las juntas y producen filtraciones.

La solución consiste en instalar un canal de ducha de marcas reconocidas como Wirquin, ACO, Viega entre otras, que garantizan caudal suficiente y rejillas registrables. Asimismo, se deben aplicar sistemas de impermeabilización certificados como Mapei Mapeguard, Sika Ceram o Schluter Kerdi, que crean una membrana continua resistente a la humedad. En una obra real, un cliente nos relataba que cada cierto tiempo tenía que cambiar la silicona del plato porque aparecían manchas negras y mal olor. Tras revisar la instalación descubrimos que la pendiente era prácticamente nula y el agua se estancaba detrás del plato. Después de rehacer la impermeabilización y colocar un canal de ducha profesional, el problema desapareció.

El beneficio final es claro: se evita la filtración al vecino inferior, se impide el deterioro del pavimento, se mejora la higiene y se garantiza una vida útil mucho más larga de todo el conjunto.

Una reforma integral bien planificada es una inversión que evita problemas y maximiza el confort

Prever estos errores antes de iniciar una reforma integral no solo mejora el resultado final, sino que evita futuros sobrecostes, incomodidades y la frustración de descubrir que algo pudo haberse resuelto desde el principio con una mínima previsión. La insonorización adecuada, la preparación de la instalación eléctrica, la correcta evacuación de humos en la cocina y una instalación de ducha técnicamente impecable son decisiones que marcan la diferencia entre una reforma que simplemente “se ve bien” y una reforma que verdaderamente transforma la calidad de vida en el hogar.

En Firme Constructora entendemos que cada vivienda es única y que cada cliente tiene necesidades concretas, pero también sabemos que los estándares técnicos y la buena ejecución nunca deben comprometerse. Nuestra experiencia en obra demuestra que los trabajos realizados con criterio profesional, materiales certificados y cumplimiento estricto de la normativa no solo ofrecen resultados estables y duraderos, sino que también aportan un valor añadido que el cliente siente desde el primer día y que protege su inversión durante años.

 

 

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